INTRODUCCIÓN SOBRE EL VALOR DE LA CREATIVIDAD

Una educación creativa es una educación con dos vertientes: desarrollo personal y autorrealización, resultando valioso el aprendizaje de nuevas destrezas y estrategias de trabajo, así como también descartar aquellos elementos que cuartan o bloquean la creatividad.

Introducir el tema de la creatividad en un proyecto donde se ha hecho una apuesta por la educación en todas sus dimensiones: humana y trascendente.

El educador procura siempre sorprender a sus alumnos/as y sacar de ellos lo mejor de sí, para ello te ofertamos un programa detallado y rico en contenidos, conceptos, valores,… capaz de suscitar emociones, que apuesta por el conocimiento religioso en una sociedad multicultural, que es ventana a la interioridad, induce a una actitud de admiración, curiosidad, alegría por la persona, la vida y mensaje de Jesús, desde la óptica cristiana sin excluir.

OBJETIVOS ESPECÍFICOS:

Adquirir destrezas de pensamiento creativo que nos hagan pasar de aprendices, memorizadores e imitadores a pensadores, investigadores, e innovadores.

Facilitar un ambiente de interiorización y reflexión que ayude a estar plenamente presente en cada instante, comunicarse desde la propia originalidad y cooperar para elaborar junto a otros nuevos conocimientos y actitudes.

Vivir nuestra capacidad creadora como una Misión encomendada por Dios que cuenta con nosotros para continuar la Creación y ser portadores de la Buena Noticia del Reino.

La tarea de educar en la creatividad conlleva formar personas capaces de: romper la rutina, deseos de innovar, ser ricas en originalidad, flexibilidad, visión futura, iniciativa, confianza, amantes de los riesgos, con capacidad para afrontar los obstáculos, problemas y experiencias que a lo largo de la vida se les presentaran con la capacidad creativa podemos desarrollar el sentido, la visión, los valores para pensar y tomar decisiones, permitiendo el poder alcanzar y comprender la felicidad que viene de adentro y no depende de las circunstancias externas.

Convencidos de esta haciendo presente el Reino de Dios, mediante la fe y esperanza, en crear Hombre y Mujeres Nuevos.

Es fundamental partir de sus potencialidades, desarrollando de forma integral a la persona, canalizando los recursos individuales y grupales.

El ambiente que rodea al educando es de vital importancia; hemos de cuidar y hacer una apuesta por un ambiente creativo que atenúe el pensamiento reflexivo y creativo.

Educar en la creatividad implica el amor por el cambio en un ambiente de libertad. No temer al cambio, sino más bien, poder sentirse a gusto y disfrutar con él.

Consideramos alumnos creativos aquellos que tras reconocer la labor creativa de su maestro, se irán moldeando y educando:

  • Sienten verdaderos deseos de expresar sus inquietudes.
  • Tienen interés especial por el entorno.
  • Investigan y reflexionan sobre: experiencias, conceptos, principios y valores.
  • Necesidad de adentrarse en su mundo interior, conocer-expresar sus emociones.
  • Coexiste la interrelación entre escuela-familia-mundo exterior.
  • Son innovadores, no les gusta la rutina.